A la vuelta de vacaciones nos hemos encontrado con un par de noticias sobre la inteligencia artificial y el futuro de la humanidad que nos han dejado con un nudo en la garganta. Ya hemos hablado y leído muchísimo sobre los riesgos de esta tecnología, pero es difícil no inquietarse cuando, a finales de agosto, Bill Gates insistía sobre la peligrosidad de la IA, centrando sus miedos en conceptos como el bioterrorismo. Y cuando, apenas un par de semanas después, los principales responsables del desarrollo de esta tecnología se ponen de acuerdo para pedir que frenemos la IA, es inevitable que se nos quede un poquito de mal cuerpo.
Menos mal que hoy queremos hablarte de algo menos apocalíptico. Aunque, sí, también está relacionado con la IA e igualmente nos toca de cerca. Y es verdad que, aunque no resulta tan peligroso para la humanidad, si puede llegar a serlo para tu negocio. Nos referimos a los contenidos generados íntegramente con IA. Ya sabes, eso que siempre son correctos, pero que raramente dicen gran cosa. Porque cuando todo suena igual, ¿cómo conseguimos que una marca tenga algo que decir de verdad?
No es una impresión subjetiva. Hay estudios que ponen números a la sensación de que un contenido suena a máquina y a los efectos que esto tiene en relación con la audiencia. Un informe de Gartner de marzo de 2026 señala, por ejemplo, que el 50% de los consumidores estadounidenses preferiría evitar marcas que usen IA generativa en su contenido de cara al cliente.
Y los estudios científicos más sesudos van en la misma línea. De este modo, el reciente artículo de investigación The transparency dilemma: How AI disclosure erodes trust, publicado por los catedráticos Oliver Schilke y Martin Reimann en una prestigiosa revista académica, demuestra que cuando un usuario percibe que un mensaje emocional ha sido escrito por IA se activan reacciones de rechazo que reducen el boca a boca positivo y la lealtad hacia la marca.
Todo esto deja claro que en el momento en que los usuarios perciben que en un contenido no hay criterio, experiencia o una voz humana, cae su confianza y su interacción con la marca.
EEAT 2.0: por qué crear contenido con IA debilita tu autoridad
Ahora bien, lo hemos comentado muchas veces, no queremos demonizar a la IA. Más que nada porque todos somos conscientes de que nos permite hacer más, más rápido y, si la utilizamos bien, es una herramienta extraordinaria para momentos tan relevantes en nuestro sector como, por ejemplo, el Black Friday.
El problema aparece cuando nos echamos a un lado y dejamos que trabaje sola. Porque, por ejemplo, cuando una marca publica mucho contenido sin valor, que podría haber escrito cualquiera, tiene un coste directo en la confianza del usuario, en el engagement y, sobre todo, en la autoridad.
Así que el primer punto pasa por entender que usar la inteligencia artificial para generar todo el contenido es, siempre, contraproducente. Porque lo que vamos a publicar son textos planos, que nos hacen perder la esencia de la marca. El problema no es de la herramienta, que puede ser muy válida, sino de que no estamos demostrando una personalidad propia al lector.
Ya os contamos hace unas semanas que los contenidos EEAT 2.0, esa evolución del concepto de experiencia, expertise, autoridad y confianza, son los mejores aliados para salvar tu posicionamiento. Y esto no va a ocurrir nunca con los contenidos 100% IA, que son capaces de imitar los patrones, pero no tienen historia detrás.
Podríamos decir que les faltan esas cicatrices y esos aprendizajes que conseguimos los seres humanos a lo largo de nuestra experiencia y que nos dan una opinión propia que acabamos transmitiendo con pasión.
Así que, al delegar en la IA la redacción completa de un contenido, aparecen textos genéricos que carecen de punto de vista. El contenido no destaca y eso provoca que no se comparta. Todo ello produce que la esencia de la marca se pierda. Nadie que dice lo mismo que la mayoría es tomado como una referencia.

Los peligros que no se ven de la generación de contenido con IA
Todo lo anterior se resume fácilmente. Hay un riesgo al juntar IA y marketing, el de convertir la comunicación de tu marca en un ejercicio vacío. Porque puedes publicar diez artículos a la semana con ayuda de la inteligencia artificial. Puedes multiplicar por cinco tu producción de posts en redes. Pero si el conjunto carece de alma, al final lo único que estás haciendo es sumar ruido al ruido.
No se trata, por cierto, de una idea que nos hayamos sacado de la manga. Cada vez hay más empresas preocupadas por hacer un análisis profundo de esta realidad. Por ejemplo, un estudio publicado por Fractl en junio de 2026 sobre la confianza del consumidor en búsquedas con IA revela que la desconfianza hacia las marcas que usan mucho la IA se ha duplicado en un año, pasando del 20% en 2025 al 40% en 2026.
Gartner, en el informe que os indicábamos al comienzo del contenido, va aún más lejos y asegura que el 61% de los encuestados cuestiona con frecuencia si la información que usa para tomar decisiones es fiable. Principalmente porque no se fía de los contenidos generados por IA.
Porque la mayor parte de las encuestas apuntan a una dirección clara, crear contenido IA, sin supervisión humana, está erosionando la confianza de las audiencias. Y a partir de este hecho se asoman varios peligros que como empresas no podemos permitirnos.
El peligro de perder tu voz
Cuando todo el contenido viene de la misma fuente, con los mismos patrones, con las mismas muletas lingüísticas, la marca desaparece poco a poco. Dejamos de ser una referencia para convertirnos en algo vacío. Y en un entorno donde alrededor de un 74% de las páginas nuevas en 2026 ya usan IA, destacar requiere precisamente lo contrario. Esto es, potenciar la personalidad, el criterio, la voz propia.
El peligro de perder la confianza
Hay quien olvida que leer nos hace más listos y que los lectores saben detectar mucho de lo que suena artificial. Cuando perciben que detrás de un texto no hay nadie, dejan de confiar. Y cuando la confianza se rompe, es muy difícil recuperarla.
Y esto lo vemos también en un informe global, titulado La confianza en la era de la IA generativa, publicado en abril de 2026 y en el que participaron consumidores de siete países. Un 32% de los mismos asegura que confiaría menos en una marca si supiera que su contenido es generado por IA.
El peligro de la ilusión de ahorro: cuando lo barato sale caro en tiempo y calidad
No podemos olvidar algo más práctico desde el punto de vista de quienes escriben los contenidos. Al entender que hay que editar lo que nos da la inteligencia artificial se genera un coste oculto por su revisión. Lo que se puede ganar en velocidad de producción, se pierde en edición. Ese supuesto ahorro inicial se convierte en un trabajo extra para humanizar un texto que nació frío. Al final, lo que ibas a ahorrar lo acabas gastando, y con un resultado que sigue sin sonar del todo humano.
El peligro de dejar de ser referencia
Esto es algo que cuesta mucho, llegar a ser una referencia. Ya explicábamos que el EEAT 2.0 premia la calidad, la voz, el criterio, la experiencia. Y la IA no tiene experiencia, no ha vivido nada, no ha cometido errores ni aprendido de ellos. El estudio de Fractl resalta que la confianza en las búsquedas con IA ha caído 28 puntos en un año y un 84% de los consumidores solicita que el contenido creado por IA esté etiquetado. Desean, en el fondo, honestidad, saber qué es real y qué no.
El peligro de la fatiga de contenido
Hay un quinto peligro que está creciendo como la espuma en 2026, la fatiga de contenido con IA. La sobresaturación, la repetición, la uniformidad y la facilidad de detección hace que los consumidores están cansados de lo mismo. De los mismos patrones. De las mismas frases y construcciones. Y cuando todo suena igual, el resultado se acaba rechazando
En realidad, la gente no sigue a las marcas, sino sus historias y esas voces personales que parten de lo humano. Gracias a nuestra experiencia y con la ayuda de nuestros profesionales, en Súmate sabemos cómo contactar con tu audiencia con un contenido que sea único, diferente, de calidad y que refleje tu personalidad. Contacta con nosotros y te demostraremos cómo hacerlo