A finales del pasado año se presentaba el estudio Compras online en España. Edición 2025, elaborado por el Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad (Ontsi). En él se reflejaba el extraordinario avance del comercio electrónico en nuestro país, que en el año anterior había superado los 110.000 millones de euros. Más allá de las cifras, en el informe los expertos resaltaban un hecho innegable: “La IA se perfila como el motor más transformador del presente y del futuro del ecommerce”.
Ya nadie tiene dudas. La IA influye cada vez más en el descubrimiento de productos, en la comparación de alternativas y en la decisión de compra. Y esto tiene mucho que ver con los nuevos hábitos de compra online. Los consumidores toleran cada vez peor los procesos largos y las búsquedas poco precisas.
La búsqueda tradicional, basada en enlaces y listas de resultados, empieza a convivir con experiencias más conversacionales y visuales. Plataformas como Google están integrando ventas desde el modo IA para responder mejor a consultas complejas, comparar opciones en tiempo real y acompañar al usuario hasta el momento de la compra. La IA empieza a actuar como intermediaria entre la intención y la conversión. Lo hemos visto con la progresiva implantación de ChatGPT Shopping. Y esto solo acaba de empezar.
Con todos los datos de que disponemos, sabemos que ya no basta con posicionarse, sino hay que luchar por ser entendido por sistemas que interpretan intención y contexto. Y en eso es en lo que se centra el AI-powered shopping.
Qué es el AI-powered shopping
Podemos definirlo como una forma de compra asistida por inteligencia artificial en la que el sistema ayuda al usuario a descubrir productos, comparar alternativas, resolver dudas y, en algunos casos, completar la compra dentro del mismo entorno. En realidad, se trata de ofrecer una experiencia más que dé más contexto y sea más cercana a lo que el comprador realmente necesita.
En el caso de Google, esta evolución se está materializando en su modo IA. El funcionamiento es sencillo. El usuario plantea una necesidad, la IA interpreta la intención, filtra la información de producto fiable y presenta diferentes opciones sin obligarle a saltar entre múltiples páginas. Cuando el producto encaja, la compra demanda menos pasos y esto hace que sea mucho más ágil.
La búsqueda es, pues, un asistente que acompaña la decisión. En lugar de limitarse a enseñar resultados, la venta desde la IA puede ayudar a resolver preguntas como qué talla elegir, qué modelo se adapta mejor a una necesidad concreta o cuál es la mejor opción dentro de un presupuesto. El proceso se parece más a una conversación que a una navegación tradicional.
En el modo IA de Google, además, la venta se apoya en la información de producto que ya reúne a través de su ecosistema, junto con métodos de pago y datos de envío almacenados en su entorno de usuario. La compra, en cualquier caso, sigue realizándose con el comerciante, no con Google, que simplemente facilita de la experiencia.
Es cierto que, de momento, esta función se está desplegando de forma limitada y no está desarrollada en todos los productos ni en todos los mercados. También quedan fuera determinadas categorías con restricciones específicas, como aquellos artículos que requieren verificación de identidad o productos digitales con condiciones especiales.

¿Qué implica la venta desde el modo IA de Google para los ecommerce?
Esto es algo sobre lo que se está hablando desde hace ya mucho tiempo. La visibilidad ha dejado de depender exclusivamente del SEO clásico o de la inversión publicitaria. A partir de ahora, también importa cómo entiende la IA la información del producto. Veamos algunos aspectos esenciales para conseguir esa visibilidad que promete ser esencial en un futuro muy cercano.
La calidad del catálogo será decisiva
Los ecommerce con catálogos desordenados o datos inconsistentes tendrán más difícil destacar en este nuevo entorno. La IA necesita información clara y eso obliga a trabajar con títulos precisos, descripciones útiles, atributos completos, variantes bien definidas y tener un stock actualizado.
Hace un par de años, contábamos que la gestión del catálogo era uno de los principales problemas de SEO. Hoy, si queremos que la IA nos entienda, es aún más importante. Cuanto mejor esté estructurada la información, más opciones habrá de que el producto sea presentado al usuario como una respuesta.
La ficha de producto es protagonista
Hablamos de un punto de contacto cada vez más importante. Queda en el pasado la idea de que bastaba con una buena imagen y un precio atractivo. La IA necesita señales que la ayuden a entender para qué sirve el producto, a quién le encaja, qué lo diferencia y por qué resulta útil.
Eso exige, por ejemplo, cuidar con especial atención elementos como las reseñas, los atributos técnicos, la disponibilidad, las preguntas frecuentes y las imágenes. Cuanto más completa y coherente sea la ficha, más fácil será que la experiencia de compra asistida la incluya.
El SEO y los contenidos también cambian
El SEO sigue siendo importante, pero su papel evoluciona. Hoy se trata crear contenido que responda a intenciones de compra concretas y que la IA pueda entender con facilidad. En otras palabras, es recomendable trabajar diferentes preguntas muy específicas y crear contenidos útiles y bien estructurados.
Las guías de compra, las comparativas, los artículos de ayuda y los contenidos informativos que resuelven dudas antes de la compra son elementos que aumentan su valor. Un comercio que explique cómo elegir un producto, qué diferencias hay entre modelos o qué factores conviene tener en cuenta será una referencia para la IA cuando esta deba orientar al usuario.
La conversión será más rápida y más exigente
Si la IA puede ayudar a encontrar, comparar y decidir en menos pasos, la conversión puede acelerarse. Pero eso también aumenta la presión sobre la experiencia posterior en relación con el envío, devoluciones, atención al cliente y el cumplimiento de las expectativas de los clientes. El usuario espera que exista una coherencia total entre lo que ve y lo que recibe.
Otros modos de AI Shopping que se están desarrollando
Evidentemente, esto es algo global y Google no es la única compañía que está avanzando en esta dirección. Otras plataformas de IA ya permiten descubrir productos, comparar opciones y, en algunos casos, avanzar hacia la compra desde entornos conversacionales.
De momento, algunas soluciones funcionan sobre todo como como asistentes de recomendación. Mientras, otras se conectan directamente con catálogos, carritos o sistemas de pago. Todo apunta a un escenario en el que la compra online estará cada vez más guiada por sistemas capaces de interpretar intención y ofrecer ayuda en tiempo real.
Aparte de Google, en Occidente es Open Ai, y específicamente ChatGPT, quien más ha avanzado en las ventas desde la IA. En China también están dándose pasos en ese sentido, como lo demuestra la integración del modelo de lenguaje Qwen en Taobao, la plataforma de ecommerce más grande del país, propiedad de Alibaba.
La compra asistida ya es una nueva capa del ecommerce y exige repensarlo todo, desde la estrategia de contenidos hasta la estructura de datos y la experiencia final de compra. En Súmate sabemos cómo ayudarte para conseguir que la tecnología se integre en tu negocio. Contacta con nosotros y te explicaremos cómo hacerlo.